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La trampa legal que Chile le tendió a cientos de miles de venezolanos: cotizas, trabajas y pierdes tu salario

Hay verdades incomodas que el sistema prefiere que nadie diga en voz alta. Esta es una: cientos de miles de venezolanos que trabajan en Chile de forma irregular, sin título técnico ni universitario, cotizan mes a mes en la AFP tal como lo exige la ley.

La trampa legal que Chile le tendió a cientos de miles de venezolanos: cotizas, trabajas y pierdes tu salario Por: Braulio Jatar Alonso

Hay verdades incomodas que el sistema prefiere que nadie diga en voz alta. Esta es una: cientos de miles de venezolanos que trabajan en Chile de forma irregular, sin título técnico ni universitario, cotizan mes a mes en la AFP tal como lo exige la ley. Pero cuando deciden regresar a su país, descubren que ese dinero no tiene ninguna vía legal real de devolución. El Estado chileno lo recibe, lo retuvo y la ley cerro todas las puertas de salida.

Eso tiene nombre jurídico: enriquecimiento sin causa. Y cuando ocurre a escala masiva sobre la población más vulnerable, adquiere otro nombre: discriminación estructural.

El problema es concreto. La Ley 18.156 establece la figura del afiliado no residente, que permite retirar los fondos AFP al salir definitivamente del país. Pero esa figura tiene un candado: esta diseñada exclusivamente para trabajadores extranjeros con título técnico o profesional. El albañil venezolano, la trabajadora de casa, el operario, el repartidor, todos quedan fuera. Cotizaron igual. Sus derechos, en cambio, no son iguales.

Los obstáculos se acumulan sin escapatoria posible. La Ley 18.156 no aplica sin titulo. No existe convenio bilateral operativo entre Chile y Venezuela, a diferencia de lo que ocurre con Colombia, Peru o Argentina. La apostilla venezolana es materialmente imposible de obtener bajo el régimen actual, como hemos documentado y litigado (Rol 4.383-2026, Corte Suprema). Y si el trabajador retorna definitivamente, la pensión en Chile tampoco aplica. Cuatro muros. Ninguna ventana.

Lo que el sistema ignora es que Chile ratifico tratados internacionales que lo obligan a actuar de otra manera. El Convenio OIT N°143 establece expresamente que el trabajador migrante irregular no pierde sus derechos previsionales adquiridos. El Convenio OIT N°97 exige trato no menos favorable que el dado a los nacionales en materia de seguridad social. El PIDESC prohíbe la discriminación por origen nacional en el ejercicio del derecho a la seguridad social. Todos estos instrumentos tienen aplicación directa en Chile por mandato del artículo 5 inciso 2 de la Constitución. Chile los firmo. Chile está obligado a cumplirlos. No lo esta haciendo.

Hay acciones legales disponibles. La inaplicabilidad por inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional es la mas potente: ataca directamente la Ley 18.156 por producir efectos discriminatorios en el caso concreto. El recurso de protección y la demanda laboral con aplicación directa del Convenio OIT 143 son vías complementarias. Una vez agotadas las instancias internas, la CIDH y el Comité DESC de Naciones Unidas son los pasos siguientes. Chile acepto ambas competencias.

Este no es un caso perdido. Es un caso no litigado sistemáticamente. Y esa diferencia es todo.

El migrante venezolano irregular sin título cumplió con Chile. Trabajo, cotizo y no pidio más que lo justo. El dinero que el sistema tomo tiene dueño. Y ese dueño tiene derechos. Con o sin título.

Braulio Jatar Alonso

Abogado — ILC International Legal Consultants

Mr. President: ¿pueden los inversionistas confiar en quien expropió al lado de Chávez?

Mr. President: ¿pueden los inversionistas confiar en quien expropió al lado de Chávez?

Mr. President: ¿pueden los inversionistas confiar en quien expropió al lado de Chávez?

Por Braulio Jatar / El Tiempo Latino

En los medios internacionales vuelve a escucharse una palabra tentadora cuando se habla de Venezuela: inversión. Se habla de oportunidades, de reconstrucción, de capital que regresa. Pero antes de pedir confianza, Mr. President, conviene hacerse una pregunta incómoda y esencial: ¿pueden los inversionistas confiar en quienes fueron actores directos del ciclo de expropiaciones más agresivo de la historia reciente del país?

Uno de esos actores es Jorge Rodríguez. Su trayectoria no es un misterio. Hijo de Jorge Antonio Rodríguez, figura histórica de la izquierda radical venezolana, Jorge Rodríguez no  es un espectador del poder, sino parte de su núcleo duro. Fue alcalde de Caracas, luego ocupó posiciones centrales en el aparato político y hoy controla la Asamblea Nacional, siempre al lado del poder real, primero con Chávez y luego con Maduro.

Para cualquier inversionista serio, la biografía importa. Y en este caso, importa mucho. Porque hay imágenes que no se borran con discursos de apertura. En 2010, Hugo Chávez recorría Caracas señalando edificios privados, ordenando su expropiación en vivo, sin proceso previo ni indemnización clara.

No era una escena improvisada. A su lado estaba Jorge Rodríguez, identificando los inmuebles, confirmando su uso, validando la orden. Entonces venía el grito que se convirtió en método de Estado: “¡Exprópiese!”.

Ese momento no es una anécdota folclórica. Es la expresión cruda de una forma de ejercer el poder. Y el problema para el capital no es ideológico, es jurídico. La inversión no teme al cambio político; teme a la arbitrariedad. Y la arbitrariedad, cuando se normaliza, destruye cualquier noción de seguridad jurídica.

Hoy se habla de reconciliación y de reglas nuevas. Pero el contexto en el que surge ese discurso no puede ignorarse. La detención de Nicolás Maduro a comienzos de enero de 2026 alteró abruptamente el equilibrio interno del poder y obligó a sus operadores a moverse rápido.

En paralelo, el país arrastra un pesado lastre institucional. Según la ONG Foro Penal, solo entre 2014 y 2025 se registraron alrededor de 18.000 detenciones por motivos políticos. Al inicio de 2026, más de 700 personas seguían privadas de libertad por razones políticas. Ese dato no es ajeno al clima de negocios. Un sistema que usó el derecho penal como herramienta de control político difícilmente puede ofrecer, de la noche a la mañana, garantías contractuales creíbles.

Por eso la pregunta no es si Venezuela necesita inversión. La necesita con urgencia. La pregunta es si quienes hoy prometen seguridad jurídica están dispuestos a desmontar el andamiaje que permitió expropiar, confiscar y perseguir sin consecuencias. Sin memoria, no hay confianza. Sin garantías reales de no repetición, no hay inversión sostenible.

Mr. President, la confianza no se decreta. Se construye. Y en Venezuela, esa construcción pasa inevitablemente por responder una verdad incómoda: no se puede pedir fe a los inversionistas mientras los mismos nombres del “¡exprópiese!” siguen administrando el poder.

Braulio Jatar
Abogado, editor, escritor y profesor.
Activista de derechos humanos y de la causa migrante.
Ex preso político (2016–2021).

Marco Rubio: No permitirá una segunda Bahía de Cochinos

Por décadas, la comunidad cubana en Estados Unidos votó casi en bloque por los republicanos. Mientras otros hispanos hallaban en los demócratas la representación de sus minorías, los cubanos se apartaban de esa tendencia y respaldaban sin matices a los candidatos republicanos.

Marco Rubio: No permitirá una segunda Bahía de Cochinos

Por Braulio Jatar Alonso (ETL)
Abogado, comunicador, expreso político, escritor y profesor

Por décadas, la comunidad cubana en Estados Unidos votó casi en bloque por los republicanos. Mientras otros hispanos hallaban en los demócratas la representación de sus minorías, los cubanos se apartaban de esa tendencia y respaldaban sin matices a los candidatos republicanos.

La razón estaba en una herida abierta en 1961. Durante la presidencia de John F. Kennedy, un grupo de exiliados cubanos (brigada 2506) desembarcó en Playa Girón, convencido de que contaba con respaldo aéreo estadounidense.

Ese apoyo nunca llegó. La invasión de Bahía de Cochinos terminó en fracaso, con muertos flotando en el mar, prisioneros hacinados y un sentimiento de traición que se transmitió de padres a hijos como un juramento político: nunca más confiar en los demócratas.

Esa herida mantuvo a los cubanos fieles al Partido Republicano durante décadas. Pero con el paso del tiempo, las nuevas generaciones fueron asimilándose a la corriente hispana general.

Ya en los años noventa, figuras como Alex Penelas —exalcalde de Miami-Dade y una de las voces cubano-americanas más visibles del Partido Demócrata— demostraron que el trauma de 1961 empezaba a diluirse entre los jóvenes que crecieron en suelo estadounidense.

Sin embargo, mientras Penelas representaba, en el siglo XX, el ascenso de un liderazgo cubanoamericano dentro del Partido Demócrata, los republicanos mantenían el control del voto mayoritario en la comunidad del exilio.

Ese capital político encontró su máxima expresión en Marco Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, que pasó del Senado a ocupar el cargo más alto que un cubanoamericano ha alcanzado en política exterior: secretario de Estado en la administración Trump.

Rubio, con un español impecable y una conexión emocional profunda con la memoria del exilio, ha centrado su agenda en el llamado “eje del mal” del hemisferio: Venezuela, Cuba y Nicaragua. Su mensaje hacia su comunidad es inequívoco: no habrá una segunda Bahía de Cochinos. Aquellos cubanos que en 1961 se sintieron abandonados en la arena, esta vez no quedarán solos.

A septiembre de 2025, Estados Unidos ha reforzado su presencia militar en el Caribe: buques de guerra, submarino nuclear, drones de última generación, aviones espías y miles de marines patrullan la región, mientras cazas F-35 fueron desplegados en Puerto Rico. En semanas recientes, la Marina hundió  tres embarcaciones venezolanas acusadas de narcotráfico, acciones que el Pentágono calificó como golpes a redes “narco-terroristas”.

La figura de Alex Penelas recuerda que hubo un momento en que el liderazgo cubano-americano en el Partido Demócrata parecía viable. Rubio, en cambio, encarna la persistencia del voto republicano y, sobre todo, la traducción de esa fidelidad en poder real.

Hoy, con buques desplegados, satélites en órbita y drones sobre el Caribe, la administración Trump y su secretario de Estado parecen decididos a cumplir una misión más amplia que la frustrada en 1961: Doblar el eje del mal hasta partirlo con libertad y democracia.  

Va a pasar lo obvio en Venezuela

Cuando me preguntaron hace cuatro días qué creía que iba a pasar en Venezuela, mi respuesta fue tan simple como contundente: va a pasar lo obvio. Hoy, los acontecimientos confirman lo que cualquier analista serio podía anticipar.

Va a pasar lo obvio en Venezuela

Por Braulio Jatar Alonso / NotiAmerica
13 de septiembre de 2025

Cuando me preguntaron hace cuatro días qué creía que iba a pasar en Venezuela, mi respuesta fue tan simple como contundente: va a pasar lo obvio. Hoy, los acontecimientos confirman lo que cualquier analista serio podía anticipar.

La fotografía que lo dice todo

El segundo subsecretario del Departamento de Estado publica esta semana en X una fotografía del aeropuerto Simón Bolívar con el mensaje: “Si tú sabes, tú sabes”. Esta imagen no es casual. Es una declaración de intenciones tan clara como un manual de operaciones. ¡ La diáspora pronto volverá a una Venezuela libre!

Las fuentes son unánimes: la administración Trump no se va a detener. Los servicios de inteligencia, satélites y aviones espía estadounidenses poseen información suficiente para determinar que difícilmente existe en Venezuela capacidad real de resistencia ante el mas eficaz poder bélico del mundo.

Estados Unidos desplegó ocho barcos militares con misiles, un submarino nuclear y diez F-35 en Puerto Rico. El escuadrón anfibio con 4.500 efectivos, incluyendo 2.200 marines, se posiciona frente a Venezuela. El ataque del 2 de septiembre que mató 11 personas no fue aislado: fue demostración de fuerza. Cuando Trump respondió “Ya verán” sobre ataques al Cartel de los Soles, no improvisaba.

Diosdado Cabello habla de “guerra prolongada” y Maduro anuncia 284 “frentes de batalla” con milicianos. Estas declaraciones revelan debilidad, no fortaleza. Un régimen seguro no convoca desesperadamente civiles ante la primera presión militar seria en décadas.

Venezuela ocupa en el mejor de los casos, el puesto 50 militar mundial; Estados Unidos el número 1. El ejército venezolano dice tener 115.000 efectivos versus 1.4 millones estadounidenses. Las matemáticas son brutales: no hay comparación posible.

En siete meses, las relaciones pasaron de acuerdos de intercambio de presos a amenazas militares. Incluso Petro y Lula se distancian. El bolívar perdió 30% en tres meses. Un país cuya economía destruida desde el 2013 no resiste confrontación con la primera potencia mundial.

María Corina Machado señaló que “muy pocos altos mandos militares apoyan a Maduro”. Funcionarios de Trump creen que ataques contra narcotraficantes presionarán al entorno del régimen, beneficiarios de ingresos ilícitos, a considerar su derrocamiento.

Trump construyó el marco legal, desplegó capacidad militar, consiguió aislamiento internacional del régimen e inició presión psicológica sobre el círculo de Maduro. Estados Unidos ya emitió alerta máxima advirtiendo sobre detenciones ilegales, tortura y terrorismo en Venezuela.

La fotografía del aeropuerto Simón Bolívar no es solo imagen; es antesala de un desenlace que dejó de ser hipótesis para convertirse en cuestión de tiempo. Lo obvio, en política internacional, suele ser también lo inevitable.

Los Últimos Tiempos de Maduro y los Más Buscados: Paradoja del Cuarto

Por Braulio Jatar Alonso | NotiAmerica La situación para Nicolás Maduro y el resto de los más buscados por las autoridades norteamericanas, se asemeja a una especie de paradoja del cuarto. En el cual están juntos en el mismo espacio hasta que algunos los expulsan para entregarlos o, por el contrario, todo el resto se van y los dejan solos expuestos a quienes vienen por ellos.

Los Últimos Tiempos de Maduro y los Más Buscados: Paradoja del Cuarto

Por Braulio Jatar Alonso | NotiAmerica

La situación para Nicolás Maduro y el resto de los más buscados por las autoridades norteamericanas, se asemeja a una especie de paradoja del cuarto. En el cual están juntos en el mismo espacio hasta que algunos los expulsan para entregarlos o, por el contrario, todo el resto se van y los dejan solos expuestos a quienes vienen por ellos.

Ese cuarto, que por años fue un refugio construido con alianzas opacas, corrupción, petróleo y narcotráfico, hoy parece más una celda de máxima seguridad en la que el tiempo se agota. Desde el Caribe Sur, una fuerza naval de Estados Unidos avanza con precisión quirúrgica, configurando un escenario militar que ya trasciende lo simbólico.

De petroleros imaginarios a buques de guerra reales

Al inicio, algunos voceros intentaron minimizar el despliegue afirmando que se trataba de petroleros de ExxonMobil. La narrativa colapsó cuando imágenes satelitales y reportes oficiales confirmaron la presencia de ocho buques de guerra estadounidenses, incluyendo destructores Aegis, cruceros de misiles guiados, submarinos nucleares y un grupo anfibio encabezado por el USS Iwo Jima.

El avión espía P-8 Poseidon, diseñado para guerra antisubmarina, inteligencia y vigilancia de largo alcance, complementa una flota que, más que disuasión, transmite preparación. Cada día se suman unidades, reforzando lo que muchos califican como un “cerco estratégico” sobre el régimen venezolano.

Hartazgo acumulado en Washington

Los expedientes del Departamento de Estado reflejan un patrón: paciencia agotada y fracasos diplomáticos. Incentivos como la liberación de los “narcosobrinos” y el indulto de Alex Saab no lograron frenar el fraude electoral ni el avance del narcotráfico. En cambio, el historial recuerda decisiones firmes de otras épocas, como las de George H. W. Bush frente a Manuel Noriega.

Hoy, Maduro enfrenta una combinación de sanciones, recompensas millonarias y despliegue bélico, todo mientras Washington anuncia que su misión es “luchar contra carteles”. Para analistas, ese objetivo es un eufemismo: el mensaje real es que el tiempo del chavismo en el poder está contado.

Los más buscados: ¿entregados o abandonados?

La paradoja del cuarto no es solo literaria: refleja un dilema palpable. Maduro y sus colaboradores enfrentan dos posibles escenarios:

  1. Ser expulsados por sus propios aliados, negociados como moneda de cambio en medio de presiones crecientes.
  2. Quedar aislados, abandonados a su suerte mientras el cerco internacional se cierra y sus redes de protección colapsan.

En ambos casos, las figuras del régimen que hoy parecen intocables podrían terminar siendo presas fáciles de los llamados bounty hunters o agentes de recuperación de fugitivos.

Un cierre de ciclo inevitable

Más allá de la retórica, el despliegue estadounidense representa una ruptura histórica en el equilibrio del Caribe. La combinación de armamento naval, presión diplomática y recompensas millonarias sugiere que el reloj de Maduro avanza hacia sus últimos segundos.

En este tablero, los más buscados ya no juegan a esconderse: están acorralados en un cuarto que pronto será abierto, y cuando eso ocurra, el juego habrá terminado.

El Alto Precio de Robarse las Elecciones Por Braulio Jatar Alonso

MADURO ROBA ELECCIONES

El Alto Precio de Robarse las Elecciones Por Braulio Jatar Alonso

La desesperación del régimen de Nicolás Maduro ha alcanzado niveles patéticos. Su reciente convocatoria a “4 millones y medio de milicianos” no es más que una fanfarronería que expone la fragilidad de un gobierno ilegítimo que se aferra al poder tras haberse robado descaradamente las elecciones de julio pasado.

“El presidente Trump ha sido muy claro y consecuente, está dispuesto a utilizar todos los recursos a su alcance para impedir que las drogas ingresen a nuestro país”, declaró un funcionario estadounidense. Esta postura contrasta radicalmente con la benevolencia que mostró la administración Biden, que liberó a Alex Saab y a los sobrinos de la primera dama venezolana vinculados con el narcotráfico y les devolvió al país, dejando al régimen sin credibilidad alguna en los archivos del Pentágono.

La cifra de 4.5 millones de milicianos es absolutamente absurda. Cualquiera que conozca la realidad venezolana sabe que estas supuestas milicias carecen de capacidad operativa, logística, armamento y, sobre todo, de los números que Maduro pretende proyectar. “Maduro argumentó para justificar la convocatoria que el país debe estar preparado frente a posibles ataques de Estados Unidos”, pero la verdad es que esta es una maniobra desesperada de distracción.

El país conoce perfectamente que en julio del año pasado Maduro fue derrotado de manera aplastante en las urnas. Su empecinamiento en burlarse no solo de la voluntad popular, sino también de los intentos de mediación internacional, ha cerrado dramáticamente el espacio político. Incluso los esfuerzos del propio Trump (en su primer mandato) para rescatar la democracia venezolana quedaron en letra muerta ante la obstinación del régimen.

“El régimen de Maduro no es el gobierno legítimo de Venezuela, sino un cartel del narcotráfico”, estableció claramente Washington. Esta caracterización no es retórica vacía; refleja una realidad que ni Estados Unidos ni los socios naturales del régimen pueden ya ignorar.

El despliegue de tres buques de guerra estadounidenses hacia aguas venezolanas simboliza este nuevo paradigma. “Este domingo se prevé que los 3 buques de guerra desplegados por el mar Caribe lleguen al límite de las aguas territoriales venezolanas”. No se trata de una amenaza vacía, sino del reconocimiento de que las condiciones solo pueden ser impuestas desde Washington.

La respuesta de Maduro ha sido predecible: “El imperio se volvió loco y ha renovado como un refrito podrido sus amenazas a la paz y a la tranquilidad de Venezuela”. Pero sus gritos no pueden ocultar que su llamado a “todos los milicianos, todas las milicianas del país, de todos los reservistas del país y de todo ciudadano y ciudadana que quiera dar un paso al frente” suena más a súplica que a demostración de fuerza.

El alto precio de robarse las elecciones se está cobrando inexorablemente. Maduro puede convocar a fantasmas y amenazar con milicias inexistentes, pero la realidad es implacable: su tiempo se agota. “Hoy con esta convocatoria Maduro busca mostrar fuerza interna mientras que Estados Unidos refuerza su presencia en el Caribe”, pero nadie se engaña sobre quién tiene la verdadera fuerza.

El espacio para negociaciones se ha cerrado definitivamente. Ya no hay mediaciones posibles ni salidas elegantes. Solo quedan las condiciones que Trump imponga desde Washington para un régimen que eligió el camino de la confrontación sobre el de la legitimidad democrática.

Programa de Gobierno para Santiago: Por Braulio Jatar Alonso

BANNER DE PROGRAMA DE BRAULIO JATAR

Compromiso con Santiago

Nací en 1958 en la clínica Santa María en Santiago, donde mi padre era un refugiado de la dictadura militar de Venezuela y mi madre una víctima del despojo de bienes y libertades por la tiranía castrista en Cuba. Convencido del deber moral hacia la ciudad que me vio nacer, presento mi propuesta para un Santiago moderno y cosmopolita.

Seguridad Ciudadana y Policía Metropolitana Armada

Enfrentaremos la inseguridad utilizando la tecnología más avanzada y creando la Policía Metropolitana Armada de Santiago. La actual respuesta de los Carabineros de Chile muestra que están sobrepasados por los compromisos en todo el territorio nacional. Con nuestra policía metropolitana, aspiramos a reducir el tiempo de respuesta a situaciones de emergencia a aproximadamente 5 minutos, estándar de ciudades en Estados Unidos.

Además, promoveremos convenios con asociaciones de vecinos y de motorizados, con quienes interactuaremos por medio de nuestra red informativa 911, una aplicación que he registrado en el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI). Esta red actuará como nuestros ojos y oídos las 24 horas del día en todos los rincones de Santiago Centro, asegurando una vigilancia continua y efectiva.

PARA SUMAR FIRMAS A FAVOR DE LA CANDIDATURA DE BRAULIO JATAR HACER CLICK AQUI

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Centro de Desarrollo de Inteligencias Múltiples

Comprometido con la educación y como dueño de una institución educativa, crearé el mayor centro de desarrollo de inteligencias de Latinoamérica en Santiago. Este innovador centro se dedicará a detectar y potenciar desde temprana edad las capacidades en diversas áreas de nuestros vecinos, incluyendo inteligencia lingüística, matemática, musical, deportiva, emocional, gerencial y trascendental, entre otras. Nuestra meta es ofrecer oportunidades significativas que permitan a cada individuo alcanzar su potencial pleno, reduciendo así las frustraciones de las generaciones futuras y fomentando un desarrollo integral.

Reingeniería de Espacios Públicos y Atención Ciudadana

Nos empeñaremos en realizar una reingeniería de los espacios públicos de atención a los ciudadanos en Santiago. Actualmente, la alcaldía ofrece servicios limitados en espacios físicos casi ruinosos, creando una gran brecha con otras comunas como Providencia, Las Condes o Vitacura. Rescatar el Centro Histórico para visitantes y habitantes irá acompañado del Santiago moderno para el cual haremos uso de nuestros contactos mundiales para atraer capital internacional.

Santiago: Capital de Latinoamérica

Aspiro a convertir a Santiago en la capital turística y de inversión de Latinoamérica. Con seguridad de vanguardia, espacios públicos renovados, y una sólida inversión extranjera y nacional, transformaremos a Santiago en una ciudad que compita con las grandes capitales del mundo, creando un Santiago moderno, seguro y vibrante que nunca ha existido.

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Resultados del partido republicano de Chile no deben sobredimensionarse

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Por Braulio Jatar

Los resultados de las elecciones del Consejo Constitucional de Chile en 2023 muestran que el partido republicano liderado por José Antonio Kast obtuvo el mayor número de votos con un 35,40%. Aunque este aumento en los votos del partido no es una sorpresa total, dado su respaldo electoral en elecciones anteriores, es un indicador de su creciente influencia en la política chilena.

En la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Chile en 2021, Kast logró el primer lugar con el 27,91% de los votos, mientras que Gabriel Boric obtuvo el segundo lugar con el 25,83%. No obstante que Kast no logró ganar la presidencia en la segunda vuelta, su importante respaldo electoral sigue siendo evidente.

En el plebiscito nacional de Chile de 2020, el Partido Republicano liderado por Kast representó la opción “Rechazo” y, obtuvo un 21,69% de los votos, lo cual fue sorprendente considerando que enfrentó toda la izquierda y también a los más importantes partidos de la derecha que se sumaron al “Apruebo”.

Aunque el voto republicano tocó piso en las parlamentarias de 2021, cuando se creó una nueva crisis en la coalición de la derecha y el partido de Kast formó una alianza a última hora que los hundió hasta el 11,18% y 8,62% para diputados y senadores, respectivamente, lo cierto es que el partido muestra un voto duro que oscila entre el 21,69% del plebiscito de entrada y el 27,91% de la primera vuelta en las elecciones presidenciales. Esto da una media de alrededor del 24,8% cada vez que los republicanos han ido solos o en posición de liderazgo.

Es fundamental tomar en cuenta que, aunque los republicanos tienen la mayoría en el Consejo Constitucional, hay que destacar que necesitan sumar votos de otros partidos para poder aprobar cada artículo de la nueva Constitución. Por lo tanto, tendrán que buscar acuerdos y consensos con otros partidos políticos y representantes de la sociedad civil para poder avanzar en el proceso constituyente.

Finalmente, deberán explicarle a su base cómo es que, a pesar de haber rechazado la idea de una nueva Constitución en el plebiscito de entrada en 2020, ahora tendrán que negociar para redactarla en conjunto con la izquierda liderada por Gabriel Boric, cuya firma quedará estampada en la nueva Carta Magna.

Mientras Boric negocia con Maduro sobre migración, critica a Daniel Ortega

DALL·E 2023 03 26 15.26.19 Inmigrantes druzando frontera con dolor y pesar

El presidente Gabriel Boric ha generado polémica en su postura sobre la migración en la Cumbre Iberoamericana.

Almostrar su disposición a negociar con el régimen de Nicolás Maduro, mientras critica al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, luce vaciado de moral.

Boric celebró las reuniones entre su canciller y el venezolano, mostrando interés en la coordinación para combatir la trata de personas y el tráfico ilícito. Sin embargo, sus críticos argumentan que el régimen de Maduro es el principal responsable de estas prácticas.

Mientras tanto, Boric ha criticado públicamente a Daniel Ortega, lo que ha generado controversia entre los países miembros de la cumbre. Según el presidente chileno, el gobierno nicaragüense ha sido el responsable de la violación de derechos humanos y la represión de la oposición política.

“Luce que Boric insulta a Ortega y valora reuniones con régimen de Maduro, porque el primero no ha empujado a sus nacionales hasta Chile”.”

Braulio Jatar Alonso

Boric ha defendido su postura, argumentando que su gobierno tiene la responsabilidad de proteger a los migrantes y combatir las prácticas ilícitas en la región.

Según Boric, su gobierno mantendrá una política de diálogo y negociación con todos los países de la región, con el objetivo de fomentar la cooperación y la integración entre los países miembros de la cumbre.

En conclusión, la postura del presidente Gabriel Boric en relación con la migración, el régimen de Maduro y la política exterior de Chile ha generado controversia y críticas.

Mientras celebra las reuniones con el gobierno venezolano, ha sido criticado por sus críticas a Daniel Ortega, lo que ha generado preocupación en sectores de la sociedad chilena.

Agradecido con mi regalo de aceite de San Charbel

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El aceite de San Charbel: Un sacramental para los devotos del santo libanés

El aceite de San Charbel es un producto de devoción muy especial para los seguidores del santo libanés. Este sacramental se obtiene de la extraña sudación de un líquido que sale de la tumba de San Charbel, que se encuentra en el monasterio maronita de Annaya, en el Líbano. Esta sudación ha sido reportada por los monjes del monasterio desde la muerte del santo en 1898, y desde entonces se ha convertido en un objeto de veneración para muchos fieles.

El aceite de San Charbel se considera un sacramental, es decir, un objeto o acción que es utilizado en la fe católica como medio para obtener la gracia divina. Según la tradición, el aceite de San Charbel tiene propiedades curativas y espirituales, y se ha utilizado para tratar diversas dolencias y enfermedades. Además, su uso se ha extendido a otros fines, como protección contra el mal, bendición de objetos, y como ayuda en momentos de dificultad.

La obtención del aceite de San Charbel es un proceso muy cuidadoso y sagrado, que se lleva a cabo por los monjes del monasterio de Annaya. Se recoge el líquido que suda de la tumba del santo y se coloca en frascos de vidrio, que luego son sellados con cera de abeja. Estos frascos se distribuyen entre los fieles que visitan el monasterio, y también se pueden adquirir a través de tiendas religiosas en todo el mundo.

Para los devotos de San Charbel, el aceite es un objeto sagrado y muy apreciado. Se cree que el santo sigue obrando milagros a través de su sudación, y que el aceite es una forma de obtener su protección y ayuda en momentos de necesidad. Muchos fieles llevan consigo un frasco de aceite de San Charbel como talismán de protección y fe.

En conclusión, el aceite de San Charbel es un sacramental muy especial para los devotos del santo libanés. Se obtiene de la sudación de la tumba de San Charbel en el monasterio de Annaya, y se utiliza como medio para obtener la gracia divina y la protección del santo.

Para los devotos de San Charbel, el aceite puede ser un objeto sagrado y valioso en momentos de necesidad.

Le agradezco mucho al profesor Rafael Rosell el regalo que me ha hecho.