Nuestro séptimo libro “Los secretos de los dioses de los cielos”

Nuestro séptimo libro “Los secretos de los dioses de los cielos”

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INTRODUCCIÓN

Muchas veces hacemos énfasis en que para todo hay una segunda oportunidad. Es inmenso lo que dejamos para después, pudiendo hacerlo de inmediato y de forma adecuada. Vivimos convencidos que siempre habrá una forma de resolver lo que hemos dejado pendiente. Estamos programados para lidiar con la imperfección y flojedad. 

El Capitán de un Avión, tiene una gerencia diferente, debe realizar su tarea a la perfección y no puede posponer ni la decisión, ni su ejecución, es un asunto de vida o muerte. Un tramado de adiestramiento, experiencia, manuales de operaciones, listas de verificaciones,  comunicación entre los responsables en la toma de decisiones, y sistemas de alta tecnología como última línea de defensa ante el error humano, hacen de la gerencia de aviones un ejemplo para replicarlo en el  camino a nuestro propio éxito.

Esta es la historia de Ángel  Tineo, quien se convirtió en el capitán  mas joven en volar uno de los mas grandes y poderosos aviones de la aviación comercial. A los treinta de edad recibió sus alas luego de múltiples cursos, exámenes, y pruebas practicas. Miles de horas, y una constancia disciplinada por varios años lo llevaron a la silla izquierda  del Airbus A380, con sus dos pisos y una capacidad media de 450 pasajeros, es el avión comercial más grande del mundo  

 En una conversación con jóvenes en el lobby de un hotel en Atenas, se encontró contestando preguntas de un pequeño mas interesado en entender cómo se convirtió en lo que era, en lugar de historias fabulosas de ciudades, viajes, hoteles y admiradoras.  El niño con cabello despeinado, preguntaba y esperaba callado, mientras el resto insistía en conocer lo obvio. El muchachito tenia una piedra de color en la mano y la observaba como quien ve la Tierra a distancia.  Ángel sabia lo que era ajustarse a un horario, y cruzar líneas ficticias que separan pueblos, ciudades, paises. Era un experto en relojería y cartografia, pero el niño no estaba interesado en sus experiencias como comandante, le importaba entender que hacer con lo que habia aprendido. Pausaba y miraba la brillante bola.  El imponente capitán de vuelo se encuentra encerrado en las manos de un niño “El rio va al mar. La semilla germina la tierra. Las lagrimas lavan pesares, pero dime ¿A dónde va lo que has aprendido cuando mueres?  ¿Terminas siendo simple anécdotas que nadie aprecia? Ángel perturbado, no encuentra la respuesta ni en sus miles de horas vuelos, ni tampoco en el centenar de hojas en manuales o cursos. “Escribe los secretos de los dioses del cielo”.  El capitán se vio en el espejo de los ojos del pequeño, sintió por un instante un fulgurar. Su epifanía. ¡Aquel momento; cambio su existencia!

Akira Otsuka, no es nombre que resuena, era un joven piloto kamikaze de la segunda guerra mundial. La palabra está compuesta por dos Kami (dios) y Kaze (viento), se traduce como “viento divino”. Akira aunque se enroló para el suicidio aéreo, se hizo inmortal al escribir en su diario “es egoísta querer seguir viviendo?  

En la mitología clásica Urano es el dios primordial del cielo.  El capitán Angel en cada viaje a Grecia, le entregaba un capitulo al niño, hasta que llegó el dia de retirarse como piloto.  El niño se hizo hombre, el hombre se hizo viejo y el manuscrito se convirtió en este  libro.

En los primeros años de la aviación comercial, los pilotos eran considerados unas estrellas que dominaba el cielo y adornaban el suelo que pisaban, nadie objetaba sus ordenes dentro de la cabina, todos los admiraban fuera de ella. Su templanza, glamour y nervios de acero, los hicieron llamar “dioses del cielo”.