Mi Clase de Inteligencia Emocional #20F: El Disparo Emocional

Mi Clase de Inteligencia Emocional #20F: El Disparo Emocional

Un disparo es un impacto que se produce al proyectar un artefacto. Las emociones por otra parte son  impulsos para la acción, la definición no tiene nada de romántica, pero si algo de reglas de la física.  La tercera ley de newton establece: “para cada acción existe una reacción igual y opuesta”. Y eso lo complica todo.

Una persona cargada emocionalmente busca liberarse de la presión y al hacerlo apunta a alguien quien se convierte en un blanco humano que podría estar dispuesto a devolver el ataque. Podemos estar en presencia en un duelo como lo hacían los vaqueros en el lejano oeste. Pero no siempre eso es lo que pasa y por el contrario, tres posibilidades son concurrentes:

1.- Esquivar el disparo

2.- Resistir el ataque

3.- Devolver la acción

Esta ultima solo traerá mas problemas. En el salón mostramos que en boxeo hay lo que se denomina “side step” , lo que es un paso en lateral que permite al boxeador salir de la línea frontal del ataque. En los conflictos emocionales la forma como se ajusten el atacante y el atacado permiten pronosticar los próximos minutos y las consecuencias.

Cuando una banda de antisociales provocan a alguien en la calle, nunca todos los agresores se hacen visibles. A los alumnos les indicamos que igual pasa con algunas peleas familiares, donde la discusión que empieza entre dos, puede terminar convertida en una autentica riña colectiva. En todos los casos, la conducta apropiada es distanciarse del agresor de esta forma- sea un ataque individual o colectivo- el agredido se distancia lo suficiente para no ser víctima de la agresión no importa si es física o emocional.

 Es importante cuando se quiere fijar algo en la mente buscar símbolos que permitan al cerebro el pegamento necesario, de esa forma se crea la adhesión mental que permitirá la respuesta adecuada de forma casi inconsciente, es por eso que a nuestros alumnos les pedimos imaginar e inclusive dibujar o dibujarse con tres elementos:

1.-  Vistiendo una armadura

2.-  Sosteniendo un escudo

3.- Sujetando una espada

Quienes tienen una armadura compacta,  pueden repeler todo tipo de agravios y ataques. Para eso es necesario conocerse uno mismo, teniendo confianza en sus virtudes y aceptando sus defectos. Cuando se reconocen ambos extremos, el armazón es un blindaje que protege sin necesidad de los otros dos elementos.

Si el conjunto que debe servir  como soporte rígido  de tu personalidad, presenta fallas es necesario tomar el escudo como medio de defensa.  Esta arma  de defensa que sirve para proteger el cuerpo de los golpes del adversario, repele un ataque especifico, en eso se diferencia de la armadura, que está hecha para protegernos de todo tipo de disparos emocionales.  El escudo repele un ataque, la armazón reflecta todas las acciones en contra.

Sun Tzu  en su famoso libro “El Arte de la Guerra” tiene dos frases que son importantes,  una señala  que “incluso la mejor espada si se deja sumergida en agua salada finalmente se oxidará” y la segunda “ganará quien sabe cuándo luchar y cuándo no luchar”.  En el combate emocional igual que en toda batalla, el primer objetivo es ganarla sin pelearla, pero no siempre el adversario puede ser evitado o repelido, en algunas oportunidades es necesario usar la espada para someterlo. “Para conocer a tu Enemigo debes convertirte en tu Enemigo”, otra frase de  Tzu.

Tengamos entonces en cuenta que:

1,. Que provocar trae consecuencias.

2.- Ni el pandillero ni el ataque vienen solos

3.- Distanciarse del ataque es la mejor defensa.

4.- Evita  la causa del enfrentamiento y evitaras el disparo emocional

Frase del día: Vean mis labios no mis huellas.